Nuestro ADN Textil: Pacomarca y el arte de tejer
La textilería en el Perú es un arte que se cuenta junto al de su misma historia, donde sobresalen los tejidos basados en la exquisita fibra de alpaca. La alpaca y en especial su fibra ha permanecido casi intacta por siglos, conservando una gran variabilidad relacionada a la finura y color, mirar a las alpacas en el siglo XXI debe ser como mirarlos hace más de 1000 años atrás.
La finura no es otra cosa que el grosor del pelo, el grosor que puede variar de un animal a otro. La finura juega un rol importante en la textilería, ya que de ésta dependerá el tipo y presentación del hilo, que derivarán en la calidad de las prendas o accesorios a confeccionarse.
A finales de los 90´s nacía la Estación Científica Pacomarca del GRUPO INCA, asentada en la sierra casi en el límite entre Puno y Cusco. con la finalidad de mejorar la calidad de ese hilo, que sin ciencia y tecnología era esquivo de conseguir en la fibra de alpaca, que, después de más de dos décadas de investigación ha resumido sus iniciativas a 3 objetivos concretos a) mejorar la calidad de la fibra, b) incrementar el confort de la fibra y c) conservar la población de alpacas negras.
Es en la búsqueda de estos tres objetivos donde DOS MUNDOS se encuentran, el mundo de las fibras, estas fibras de alpaca que han sido inyectadas de numerosos procesos de ingeniería para ofrecer un hilo con un grosor, torsión, color y a veces con una mezcla adecuada que a través de AMANO se ofertan, y posteriormente con creatividad se tejen y crean prendas y accesorios que las hábiles manos terminan de darles vida.
Y por el otro lado, el mundo de la genética, este otro mundo que también se tejen desde los hilos biológicos de genes y proteínas, estos se encuentran empaquetados dentro del núcleo de cada la célula, cuya molécula principal es el ADN - ácido desoxirribonucleico, donde se guarda toda la información hereditaria de la alpaca, y desde aquí en los procesos reproductivos, con la información adecuada se realizan los apareamientos para tejer nuevas vidas, alpacas con una finura, color, y confort de vellón deseado.
Ambos mundos (textiles y biológicos) sin saberlo pueden converger para ofrecer el producto ideal que le de sostenibilidad a la cadena de la fibra de alpaca. Es ahí donde interviene Pacomarca. Al poner en marcha el proyecto, encontramos que buscar la mejor fibra con las características textiles deseadas, es un proceso que en los animales se transmite de generación en generación, un proceso llamado herencia genética.
Entonces, para seleccionar a los animales productores de la mejor fibra, no solo es un proceso de crianza y conservación, sino es un trabajo que involucra el registro diario de las actividades, el registro de la genealogía de los animales, registros de rendimientos como peso de vellón, diámetro de fibra, porcentaje de medulación (una estructura interna en el pelo), o la intensidad del color del vellón medida por un colorímetro.
La convergencia de ambos mundos entonces se da en simultaneo, midiendo y analizando las fibras que cada animal produce expresado como Fenotipo, para predecir la carga genética que tiene en su ADN el animal – Genotipo, en palabras amigables sería “observando lo de afuera para predecir lo de adentro de la alpaca”.
Los productos que se ofertan, no solo deben contarse como una obra de ingeniería, deben mirarse como un trabajo holístico que nace en la sierra y llega hasta un closet, pero en su intermedio hay un compromiso de trabajo científico y responsable. Esa responsabilidad que la hemos asumido como una forma de trabajo en todos nuestros procesos. Pacomarca para establecer la unión de esos mundos, inició registrando minuciosamente todas las actividades de los animales, esto dio lugar a la base de datos más fiable y potente en el mundo, que ha contribuido a numerosos trabajos científicos y tecnológicos, con un aporte significativo a la textilería, a los procesos de transformación, a los procesos de producción, pero sobre todo con un aporte a las familias alpaqueras que se benefician de este recurso.
Uno de estos aportes lo podemos contar como una experiencia satisfactoria y sostenible al compartir reproductores de la Estación Científica Pacomarca con las familias alpaqueras. La crianza de alpacas por las condiciones agrestes en donde se desarrolla tienen un escaso conocimiento sobre procesos biológicos o de herencia genética, pero entienden que si incrementamos la cantidad de los mejores animales también se incrementaría sus ingresos económicos por la venta de su buena fibra.
Entonces hay que preguntarse ¿Cómo influye en esta mejora cuando Pacomarca comparte reproductores?, la respuesta podría parecer obvia, animales provenientes de Pacomarca tiene en su ADN genes con buenas características textiles. Sin embargo, hay mucho mas de esto, los grupos de alpacas dentro de las familias al carecer de un seguimiento en sus registros genealógicos no permite llevar el control en el apareamiento para crear nuevas crías, esto conlleva que haya un elevado grado de consanguinidad, desde ya la consanguinidad en cualquier población biológica es relativamente perjudicial, porque reduce los porcentajes de fertilidad, eleva los ratios en la perdida de preñez e incrementa los porcentajes de mortalidad en los primeros meses de vida.
Una forma eficiente de reducir estos problemas en los rebaños es introducir “sangre nueva”, que vienen a ser animales no emparentados. Estos animales son los que desde Pacomarca se comparten cada año, que además de mitigar los efectos deletéreos de la consanguinidad tienen un aporte relevante en la producción de la fibra fina.
No solo hemos tejido las fibras biológicas con ciencia y tecnología en los animales, también hemos tejido alianzas estratégicas con las familias alpaqueras, y por, sobre todo, hemos elaborado los productos que ponemos en nuestras tiendas, que a través de AMANO se ofertan para terminarse de tejer en las manos adecuadas – Nuestros Clientes.
Alan Cruz
Gerente de Desarrollo Genético – Pacomarca
Inca Tops S.A.
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